Debido a la multiplicidad de situaciones experimentadas a cada segundo de la existencia, al ser humano le ha sido imposible unificarse y sintetizar un real sentido de la misma que permita el bien común. Cada cabeza es un mundo, se dice, y cada mundo desde su visión, marcada por la experiencia, hace de sí una cabeza, un cuerpo, unos cuerpos, una vida.
Todo esto conlleva muchas veces a que los puntos de vista no encuentren un balance o una integración. Esto ha sido el motivo de muchas discordias, guerras y diferencias, especialmente cuando no se conocen o se desafían las leyes de más alta conciencia. Como dijo Kautilya en el Arthasastra:
“En la medida en que la sociedad respetaba el Dharma, la sociedad se protegía a sí misma; en la medida en que la sociedad lo ofendió, la sociedad se socavó a sí misma”. 1
Y es cuando surgen los conflictos. Recientemente, en El Diario Mx, un informativo de Ciudad Juarez, Chihuahua, Gerardo Pérez Viramontes citaba a uno de los propulsores de las investigaciones por la paz y los conflictos sociales, Johan Galtung, diciendo que “donde hay vida hay conflicto”.2
“Este término, perspectiva, ha sido muy acuñado, principalmente, en las artes visuales, pero podría aplicarse en todos los niveles de la experiencia humana”
Ciertamente, esa variada multiplicidad que somos y los distintos puntos de vista que hemos forjado, hacen que veamos la vida de distintas formas. Sin embargo, la perspectiva de lo externo varía como consecuencia de la movilidad de la existencia en sí, una movilidad básicamente de consciencia, que podría ser muy lenta, o podría, bajo la guía de quienes han transitado senderos internos más expeditamente, ser un poco más apresurada.
Así, indefectiblemente, la movilidad deviene en autoconocimiento, que intrínsecamente es dialógico, “no cabe conocerse en directo; se necesitan ‘espejos’ – lo otro o los otros- en los que poder ver lo que falta de perspectiva y de contraste con respecto a lo que uno mismo se impide advertir”.3
De allí que la perspectiva cambie desde lo más burdo y sensorial, como es el crecimiento del cuerpo físico (mirar el mundo desde distintas alturas -niveles de conciencia-, desde distintas edades, entre otras variantes). Este término, perspectiva, ha sido muy acuñado, principalmente, en las artes visuales, pero podría aplicarse en todos los niveles de la experiencia humana.
De hecho, es una técnica de pintura que crea efectos ilusorios en el espectador que se posiciona ante la imagen bidimensional, que se determina a partir de un ángulo o distancia, proyectándose desde allí una tercera dimensión, a manera de profundidad. Los objetos se disponen según el ojo y la posición de dicho observador.
“Einstein, por ejemplo, pudo observar cómo un objeto podría estar en reposo y en movimiento dependiendo de la posición del observador”
Del mismo modo, podríamos decir que cada situación se dispone de manera ilusoria, siempre que se someta a un punto de vista, a la lectura particular de las circunstancias de acuerdo con la madurez o inmadurez de consciencia que las determine. La visión del entorno termina siendo una lógica binaria que opera a modo de contraste a partir de parejas de opuestos distanciados en grados, pero que forman una misma unidad, a fin de cuentas; masculino-femenino, cielo-tierra, duro-blando, fuerte-débil, claro-oscuro, alto-bajo.
La confrontación entonces podría adjudicarse a la anulación de una de esas partes, más que integrarlas o balancearlas. Este par de opuestos entran en conflicto al no reconocerse, al no danzar en un ritmo sustancial, conscientemente mesurado, que evite el desperdicio de todo un potencial creativo.
Se ha estudiado mucho la contemplación de las aparentes contradicciones, eso que puede romper con las preconcepciones o prejuicios determinados por la memoria experiencial del hombre, para lograr formas y visiones completamente nuevas. Einstein, por ejemplo, pudo observar “cómo un objeto podría estar en reposo y en movimiento dependiendo de la posición del observador”, lo que lo llevó hacia lo que hoy se conoce como la Teoría de la Relatividad.4
“Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo”
En lo cotidiano, eso que experimentamos a cada segundo termina entonces pareciéndose más a la navegación que a la confrontación, más al surfear que al permanecer estáticos creyendo no accionar. Y es cuando podemos disponernos a conocer y experimentar en nosotros mismos las Leyes que rigen este sistema, que nos permiten comprender los vientos que soplan nuestras velas, las mareas que pendulan de acuerdo con nuestras pasadas elecciones, los principios de nacimiento y muerte, entre otros, para usarlos conscientemente y no ser nosotros usados inconscientemente por ellos. Se abre así la posibilidad de accionar a voluntad bajo las reglas del juego. En este caso mencionaremos dos de ellas, la Ley de Polaridad y la Ley del Ritmo, descritas por Hermes Trimegisto en el Kybalion y expuestas respectivamente a continuación:
“Todo es dual; todo tiene sus polos; todo tiene su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son iguales; los opuestos son idénticos en su naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se encuentran; todas las verdades son medias verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse”.
“Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación”5
Referencias: 1. Ramaswamy. Essentials of Indian Statecraft. Kautilya’s Arthashastra for Contemporary Readers. New Delhi: Munshiram Manoharlal Publishers, 1994 (1.ª ed. Bombay: Asia Publishing House, 1962). 2. https://diario.mx/opinion/donde-hay-vida-hay-conflicto-20210328-1777732.html 3. Cavallé Cruz, Mónica. La naturaleza del Yo en el Vedanta Advaita, a la luz de la crítica al sujeto de Heidegger. Tesis de Grado Doctoral. Madrid, 2001 4. https://www.bbc.com/mundo/vert-fut-54941432 5. https://ia800901.us.archive.org/0/items/librosEDS/kybalion.pdf


Gracias, muy interesante. Yo creo que los humanos venimos a este mundo sin «un manual de procedimiento» y muchas veces sin tener la más minima idea de las leyes universales.
Pienso como ser humano todo es por nuestra ignorancia al no comprender quienes somos y como dañamos a todos los seres todo es causa y efecto
Gracias
Gracias vastante intetesante. Si es como que cada quien tiene parte de la verdad.
Lo ideal sería que no fuéramos un péndulo que nos conectemos en una determinada dirección y avancemos con convicción y permanencia a la luz que armoniza nuestro ser y nos eleva a niveles de conciencia saludables , dejando de lado ansiedades y nostalgias para detenernos a reflexionar en nuestras vidas y hacernos responsables de nuestras acciones presentes.ONS!