Károly Kerényi, filólogo clásico y erudito húngaro, nació el 19 de enero de 1897 en Timisoara, de padres campesinos, alemanes étnicos, eligió el alemán para sus estudios científicos. En la Universidad de Budapest estudió filología clásica, viajó por el Mediterráneo y visitó las universidades de Greifswald, Berlín y Heidelberg, doctorándose en Budapest con una tesis sobre Platón y Longino.
Fue profesor de historia de las religiones, literatura clásica y mitología. De espíritu liberal, sufrió la persecución de la extrema derecha pro-nazi y de los comunistas; estando en misión diplomática en Suiza (1944) optó por entregar su pasaporte y en 1962 recibió la nacionalidad de este país.
Se interesó en la línea de pensamiento de Rohde sobre la literatura de ficción en la Antigüedad (mitos) y consideró los registros escritos de esta época como expresión de la vida real y la experiencia humana verdadera. De aquí derivó su comprensión de las figuras mitológicas griegas como arquetipos del alma humana, en consonancia con Jung.
Comenzó a imbricar la filología, la psicología, la mitología, la teología y la antropología, adelantándose a su tiempo en el enfoque interdisciplinario y en el entendimiento de la objetividad científica a partir de revelar la subjetividad individual del científico. Algunas de sus obras son “La religión en la Antigüedad”, “La mitología de los griegos” e “Introducción a la esencia de la mitología”.
Kerényi recibió honores y premios en vida, y póstumos como la membresía de la Academia de Ciencias de Hungría, después de que fue rehabilitado moral y académicamente en los años 80. Más de 30 obras fueron editadas en un total de 13 volúmenes por su viuda Magda Kerényi.
Murió en Kilchberg el 14 de abril de 1973.

