David Alfaro Siqueiros, pintor muralista mexicano, nació en Santa Rosalía (hoy Ciudad Camargo), Chihuahua, el 29 de diciembre de 1896. Al morir su madre lo dejaron con sus abuelos paternos quienes influyeron profundamente en él.
Desde su adolescencia llevó el ímpetu del activismo político. Estudiando en la Academia de Bellas Artes se alistó en la Revolución de V. Carranza, viajó por México nutriéndose de la realidad de las clases trabajadoras y de la cultura nacional. En sus viajes a Europa (1919) se alimentó del cubismo en París, de los frescos renacentistas en Italia, publicó la revista Vida Americana en España y en Nueva York abrió un taller experimental de pintura entre cuyos discípulos estuvo Jackson Pollock.
Regresa a México con encargos de José Vasconcelos, relación que se deteriora por su militancia en el Partido Comunista, la fundación del sindicato de artistas revolucionarios y del periódico El Machete. A lo largo de su vida fue encarcelado y exiliado en diversas oportunidades por su radical activismo marxista-stalinista, condenado, inclusive, por participar en el asesinato de Trosky.
Su obra principal se halla en los edificios gubernamentales mexicanos, murales enmarcados en el expresionismo y el realismo social sumados a la modernidad tecnólógica, en una integración que denominó “arquitectura dinámica”. Miles de metros cuadrados de perspectivas multiangulares, materiales industriales como la laca, métodos como la pistola de pintura y composiciones de gran movimiento y vigor, representan denuncias y cambios socio-políticos desde el lente comunista. Entre los murales destacan “Retrato de la burguesía”, “Nueva democracia” y “Marcha de la humanidad” (vista de 360° desde un dispositivo móvil). También fue autor de pequeños formatos y de cinco libros incluyendo su autobiografía.
Recibió el Premio Nacional de Bellas Artes y el Lenín de la Paz. Falleció en Cuernavaca el 6 de enero de 1974.

