Zora Neale Hurston, antropóloga, folclorista, escritora estadounidense, nació el 7 de enero de 1891 en Notasulga, Alabama, o en Eatonville, Florida, la primera población estadounidense enteramente afroamericana donde su padre fue predicador baptista y alcalde, y su madre maestra de escuela.
Quitándose 10 años pudo asistir a la academia, luego estudió literatura en la Universidad de Howard, inspirada por la autoridad en cultura afroamericana Alan Locke, y, becada en 1925, estudió antropología en la Universidad de Columbia, con Franz Boas.
Participó del Renacimiento de Harlem, del que surge una nueva concepción del hombre negro, libre y orgulloso de su raza y sus raíces. Hurston incorpora también a la mujer negra en sus relatos, fuerte e independiente ante el desprecio masculino, y analiza a Eatonville en “Mules and Men” (1935). Con una Beca Guggenheim vive en Jamaica y Haití estudiando el vudú y judú, y recopilando costumbres, supersticiones, canciones, juegos y danzas que reune en “Tell my horse” (1938).
Sus obras plasman el lenguaje y el dialecto de sus personajes (más difíciles de leer, pero más reales), y exhiben un estilo íntimo enfocado en las relaciones entre sus personajes negros, siendo “Sus ojos miraban a Dios” (1937) la más conocida. En 1948 vuelve a diferenciarse con “Seraph on the Suwanee”, una historia de blancos empobrecidos abriéndose espacio en la industria de Florida. Fue muy criticada y los antropólogos clasificaron su obra como ficción.
Recibió el Premio Anisfield-Wolf 1943 y en 1975 fue redescubierta y revalorizada. Considerada hoy una de las más destacadas autoras del siglo XX, fue incorporada a los Salones de la Fama de las Mujeres de Florida, de los Artistas de Florida y el Nacional de las Mujeres.
Falleció el 28 de enero de 1960 en Fort Pierce.

