Woodbrige “Woody” Strong Van Dyke, cineasta estadounidense, nació el 21 de marzo de 1889 en San Diego, California. Huérfano de padre, su madre trabajaba en el vodevil donde Woody empezó a actuar desde los tres años. Luego pasó por el music-hall alternando con oficios como minero y leñador hasta que se inició en el cine mudo como asistente del cineasta D.W. Griffith (1916), aprendió el oficio y debutó como director en 1917.
En 1926 se incorporó a MGM, fue popular por sus habilidades para terminar el trabajo a tiempo y dentro del presupuesto, convirtiéndose en el favorito de Louis B. Meyer. Debido a su eficiencia, obteniendo lo que quería, a veces con muy pocas tomas y frecuentemente con la primera, se ganó el apodo de “One Take Woody”. Es considerado uno de los directores más versátiles de Hollywood, dedicándose por igual al drama, la comedia, el western o el musical, no obstante, nunca desarrolló un estilo propio y muchas de sus películas resultaban descuidadas.
Superó las 80 producciones, muchas de ellas taquilleras, y recibió nominaciones al Óscar como mejor director por “La cena de los acusados” (1934), primera de la cuatrilogía, y por “San Francisco” (1936), en la que logró impactantes efectos especiales en la escena del terremoto. Asimismo, la dirección de los actores William Powell, Spencer Tracy, Norma Shearer y Robert Morley en “La cena de los acusados”, “San Francisco” y “María Antonieta” (1938) respectivamente, los hizo objeto de nominaciones al Óscar.
Sus filmes “La cena de los acusados”, “Naughty Marietta” (1935) y “El prisionero de Zenda” (1937) fueron seleccionados por la Librería del Congreso para el Registro Nacional de Películas.
Miembro de la Sociedad de Guerras Coloniales (California) y con una estrella en el Paseo de la Fama, se suicidó por un doloroso cáncer terminal el 5 de febrero de 1943.
Fotografía: https://prod-images.tcm.com/Master-Profile-Images/W.S.VanDyke.jpg.

