Charles Pathé, cineasta, productor y ejecutivo cinematográfico francés, nació en Chevry-Cossigny el 26 de diciembre de 1863, en el seno de una modesta familia de comerciantes. Muy joven emigró a la Argentina, pero al no obtener ingresos significativos, regresó y adquirió un restaurante.
En 1894 descubrió, en la Feria de Vicennes, una demostración del fonógrafo y del quinetoscopio de Edison. Entusiasmado, pidió un préstamo y estableció un exitoso comercio de cilindros fonográficos y quinetoscopios. Con los ingresos y junto a su hermano Émile, constituyó Pathé Frères (1896, cuyo lo era un gallo), una compañía cinematográfica de gestión diversificada, que pudiese abarcar todas las ramas que, según se vislumbraba, se desarrollarían en este nuevo negocio.
Con la cámara de los hermanos Lumiére filmó una serie de cortometrajes sensacionalistas sobre crímenes cometidos como “El ídolo en el túnel” e “Historia de un crimen” (1901), y otros basados en obras como “La taberna” de Émile Zola (1902). Sus escenas dramáticas de alto realismo atrajeron masivamente al nuevo público, y sirvieron de punto de partida a corrientes posteriores como el realismo francés y el neorrealismo italiano. Contrató a Ferdinand Zecca, entre otros realizadores, quien le dio curso a comedias galantes, fantasías y persecuciones cómicas. Asimismo realizó documentales científicos y creó los primeros noticiarios, constituidos por dramatizaciones de sucesos y de reportes de la Primera Guerra Mundial, debido a que no se podían filmar in situ.
Pathé logró la producción controlada a través de agencias que estableció en el mundo, incluídos los EEUU con Pathé América, y construyó un imperio que consolidó al desarrollar una expansión horizontal (producción y distribución masiva de copias) y una expansión vertical (fabricación de película virgen, equipos de grabación y salas de exhibición.
En 1930 se retira, pero la sociedad se mantiene hasta 1992, cuando fue comprada por Chargeurs.
Falleció en Montecarlo el 25 de diciembre de 1957.

