Sigismond Thalberg, pianista y compositor suizo, nació en Pâquis, Ginebra, el 8 de enero de 1812. Aparentemente fue hijo ilegítimo del príncipe/conde de Dietrichstein y la baronesa Wetzlar von Plankenstern y registrado legalmente por Joseph Thalberg de Francfort. Se cree que fue introducido al piano por la baronesa, luego estudió en Londres con Ignaz Moscheles y debutó en 1826.
Un año después debutó también en Viena donde comenzó a presentarse regularmente. En 1828 publicó su Op. 1, fantasías sobre “Euranthye” de Von Weber y al inicio de los 1830 estudió contrapunto. Como era frecuente en la época, los músicos presentaban sus propias composiciones y la pianista Clara Wieck lo describe como un pianista y compositor consumado, con un estilo de ejecución claro, preciso, enérgico y expresivo.
Desde 1935 emprendió giras por Europa y en 1837 los críticos musicales ya lo catalogaban como el mejor pianista del continente, causando gran impacto y admiración por su brillante estilo interpretativo y su técnica conocida como “piano a tres manos”: una melodía tocada con los pulgares en el centro del teclado, acompañada por arpegios en las notas graves y agudas. Más tarde, entre 1855 y 1858 se presentó en América, específicamente en Río de Janeiro, Buenos Aires y Nueva York, con grandes triunfos.
Fue uno de los más célebres y exitosos compositores de piano, de corte virtuoso, del siglo XIX y lo disfrutó con modestia en vida. Gozó de la admiración y la rivalidad de Franz Liszt y su estilo fue muy imitado. Su producción alcanza 139 obras que incluyen opus numeradas, óperas, piezas instrumentales y vocales. Asimismo, su Marcha Fúnebre Op. 59 fue arreglada para banda y acompaña anualmente la procesión del Nazareno en Zamora, España.
Distinguido con la Legión de Honor y la Orden Dannebrog, falleció el 27 de abril de 1871 en Nápoles.

