Miguel Otero Silva, escritor, periodista, humorista y político venezolano, nació en Barcelona el 26 de octubre de 1908 en una familia de hacendados. Estudió en Los Teques y en Caracas, donde coincidió con quienes se convertirían en la flor y nata de la intelectualidad y la política venezolana: la Generación del 28.
Estudió ingeniería civil, pero sus intereses se volcaban hacia la literatura y el periodismo. Comenzó a escribir en el periódico Fantoches y la revista Caricaturas, infiltrando desde entonces sus habilidades humorísticas. Participó en los intentos fallidos para derrocar la dictadura gomecista en 1928 y 1929, terminando en el exilio. En 1937 publica el poemario “Agua y Cauce” y de regreso en Venezuela sale su primera novela “Fiebre” (1939), la cual fue llevada al cine en 1976. En los 40 se dedica al periodismo; con su padre, funda el diario “El Nacional” y hereda la dirección del mismo. En los 50 se dedica a escribir y publica “Casas muertas”, su novela más popular, con un estilo maduro, humor y el costumbrismo de la Venezuela rural.
Como senador influyó en la creación del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes. En 1961 publica “Oficina Nº 1” sobre la Venezuela petrolera y en 1970 “Cuando quiero llorar no lloro”, una de sus obras más importantes, también llevada al cine, al teatro y a la televisión.
Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua, fue distinguido con los premios Lenin de la Paz y Nacional de Literatura de Venezuela, y mereció la admiración de autores como Neruda y García Márquez. Murió en Caracas el 28 de agosto de 1985.

