La bailarina, actriz y modelo alemana Anita Berber nació el 9 de junio de 1899 en Liepzig, en una familia de artistas en la que el padre era violinista y la madre cantante de cabaret. Sus padres se separan, y Anita, quedó a cargo de su abuela en Dresde.
Desde niña tuvo inclinación por el baile, así que a los 12 años estudió con el duro Jaques-Dalcroze. Más tarde se formó en actuación con María Moissi y en baile con Rita Sacchetto, debutando en febrero de 1916, y cuyas clases pudo pagar al prostituirse con hombres y mujeres.
También trabajó como modelo de las revistas de moda Elegante Welt y Die Dame.
Ya siendo conocida, en 1918 debuta como actriz en “Dida Ibsens Geschichte”, la primera de 20 películas mudas en las que participó. A la vez realizaba piezas teatrales en las que representaba personajes pervertidos y en las que ya se mostraba desnuda, causando admiración y escándalo. La pieza “Salomé” de Strauss (1922) fue la actuación más explícita y escandalosa. Sus mejores trabajos los hizo junto a Sebastián Droste, escritor y bailarín underground, entre otros “Suicidio” y “Morphium”.
Berber llevó una vida libertine y promiscua, entregándose sin medida al alcohol y las drogas. Reconocida como el icono decadente y libertino del Berlín de Weimar, también se le reivindica por sus logros en danza y artes modernos, y su aporte a la emancipación e independencia de la mujer.
Fallece en Berlín a los 29 años, el 10 de noviembre de 1928.

