El próximo 05 de abril se celebra el Día Internacional de la Conciencia. Uno de los significados que encontramos sobre la conciencia es, “el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y su entorno”, por lo que podríamos deducir que mientras mayor conocimiento tiene uno de sí mismo y su entorno, se tiene mayor conciencia, y viceversa.
Otra definición que encontramos sobre el término conciencia se asocia a la moral o a la recepción normal de los estímulos del interior y el exterior por parte de un organismo.
Acá es importante comprender que vivimos en un entorno dual, por lo que los estímulos del interior y el exterior suelen juzgarse como positivos y negativos, lo ético o moral van de la mano con la conciencia individual y también colectiva.
Es por esto que, a lo largo de nuestra historia, lo ético y moral ha ido y seguirá cambiando, ya que la percepción de lo bueno o lo malo en la sociedad varía.
Como dice el filósofo y sociólogofrancés Gilles Lipovetsky: “Prevalece una tensión entre posiciones opuestas frente a diversos temas que se refieren a la forma de vivir: la sexualidad, la libertad, el desarrollo de la personalidad, el respeto, los derechos. Desde una posición individualista responsable y una irresponsable”.1
Adi Shankara, uno de los más importantes pensadores de la India y máximo exponente en la tradición del Advaita, consideró que es fruto de la ignorancia observar la dualidad, aceptarla como real, centrarse en la separación de las cosas, percibirlas sin conexión entre sí o constantemente dispersas. Tal ignorancia encuentra su nido en la limitada ejecución de ejercicios de desapego.
Es importante comprender entonces que la crisis que se vive este planeta es de conciencia. La decantación de esto se ve en lo que estamos viviendo en todo ámbito: crisis climática, migratoria, la guerra, falta de moral de los políticos y podríamos seguir enumerando los problemas. Así como cuando estamos enfermos buscamos a un médico porque es quien se ha especializado y ha ayudado a superar una enfermedad a sus pacientes, así también debemos comprender que, al estar todo interconectado, la vía para superar la crisis de planetaria es elevar la conciencia de quienes somos parte de este planeta por medio un ser que ha alcanzado la conciencia plena y tiene la capacidad para guiarnos.
Muchos creerán que estoy hablando de buenos oradores, filósofos, científicos, psicólogos, etc. Si bien es cierto que muchos de ellos tienen conciencia elevada, esto no siempre es así. Basándonos en el óctuple sendero de Patanjali, podemos decir que lo que garantiza que alguien ha alcanzado este estado de supra conciencia es el Samadhi.
Qué diferente sería este mundo si nuestros referentes fueran estos seres que llegaron a tener conciencia de quienes somos y para qué estamos aquí.
Uno podría pensar que esto es una utopía, que no existe evidencia de que esto haya pasado en algún momento o de que existan civilizaciones avanzadas de seres con elevada conciencia (la ciencia y la tecnología han avanzado, pero no lo suficiente), sin embargo existen referencias de que esto ha existido, por ejemplo en el Mahabharata cuando gobernó Rama, también podemos investigar sobre civilizaciones como la Atlántida, y fuera de este planeta podemos hablar como civilizaciones por ejemplo la que habita el planeta Sirio.
Lo que es indiscutible es que es necesario trabajar para elevar nuestra conciencia para vivir y convivir mejor.
Fuentes consultadas: Wikipedia,


Me encantó esta noticia gr0acias