Paul Wittgenstein, pianista austriaco-estadounidense, nació el 11 de mayo de 1887 en Viena, en el seno de una acaudalada familia de ancestros judíos convertidos al catolicismo generaciones atrás, y encabezada por el magnate industrial Karl Wittgenstein. Con frecuencia el hogar recibía figuras prominentes como Brahms, Mahler y Strauss, entre otras, y el joven Paul disfrutaba de tocar a duo con ellos.
Estudió con Malvin Bree y el polaco Teodor Leszetycki y en 1913 debutó con la orquesta Wiener Tonkünstler dirigida por Oskar Nedbal, recibiendo buenas críticas. Participó en la I Guerra Mundial y en el Frente Oriental cayó gravemente herido, despertó en un hospital enterándose que perdió el brazo derecho y que es prisionero de los rusos en Siberia.
Decidido a continuar su carrera, dibujó un teclado sobre una caja y comenzó su rehabilitación y entrenamiento. Regresó a Viena en 1915 y ya en 1916 presentó su segundo debut, celebrado por la crítica, con la misma orquesta y el mismo director. Realizó giras, impresionó a todos los públicos y gracias a su posición, pasó su carrera encargándole composiciones a grandes autores como Prokófiev, Strauss, Hindemith y Ravel, entre otros, quienes escribieron obras especialmente para él, por ejemplo, el “Concierto de piano para mano izquierda en re mayor” de Ravel.
Con el nazismo al poder los Wittgestein fueron señalados. Sus hermanos Ludwig y Marguerite ya vivían en el extranjero, Paul tenía prohibido realizar presentaciones e intentó inútilmente persuadir a sus hermanas Helene y Hermine a salir de Austria. Él emigró en 1938 y se estableció en EEUU y, aparentemente, las hermanas aceptaron ceder la inmensa fortuna familiar a los nazis a cambio de su inmunidad.
Se nacionalizó en 1946 y vivió como pianista y profesor hasta su muerte el 3 de marzo de 1961 en Nueva York.

