Antoni Gaudí, arquitecto español, nació el 25 de junio de 1852 en Reus, Tarragona, en una familia de industriales caldereros. Amaba su tierra natal y la naturaleza, era enfermizo y profundamente religioso. En Barcelona estudia en la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, mientras, trabaja con arquitectos y constructores, graduándose en 1878.
Entre sus primeros encargos estuvo una vitrina para la prestigiosa Guantería Comella, ésta llamó la atención del industrial Eusebi Güell por su diseño moderno, estético y funcional. Ambos entablaron gran amistad y gracias a ella Gaudí conoció y trabajó para personalidades aristocráticas e intelectuales, logrando una trayectoria ascendente.
Su estilo ha sido enmarcado en el modernismo por sus innovaciones en las formas y la decoración artesanal, sin embargo también conserva elementos tradicionales, barrocos y neogóticos, siendo su marca personal y única, la amalgama de todos ellos. Considerando criterios estructurales y plásticos, su discípulo y biógrafo Joan Bergós catalogó su obra en cinco períodos: preliminar, mudéjar-morisco, gótico evolucionado, naturalismo expresionista y síntesis orgánica.
Sus primeras grandes obras (década de los 80) fueron El Capricho, Casa Vicens, Pabellones de la Finca Güell y el Palacio Güell. En 1883 se encarga de las obras del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, relevando a Francisco de Paula del Villar y renovando el proyecto original, convertida en su inconclusa obra magna de vida (1883-1926).
Las creaciones más características y famosas de Gaudí, así como su consolidación profesional, pertenecen al período naturalista; entre ellas destacan Casa Calvet, Finca Miralles, Parque Güell, Casa Batlló y Casa Milá.
Tras la muerte de Güell (1918), Gaudí se dedica únicamente a la Sagrada Familia hasta que fallece el 10 de junio de 1926 en Barcelona.

