André Kertész, fotógrafo húngaro-estadounidense, nació en Budapest el 2 de julio de 1894, en el seno una familia judía. Se graduó en la Academia de Comercio y trabajó en la bolsa de valores, pero la fotografía era lo que le interesaba. Estudió por su cuenta todo sobre este oficio y comenzó a practicarlo en su tiempo libre.
Sus primeras fotografías retrataron a los gitanos, la llanura húngara y los campesinos. Participó en la Primera Guerra Mundial y fotografió la vida en las trincheras, perdiendo gran parte de las tomas en la revolución húngara. Comenzó a publicar en 1917, principalmente en la revista Érdekes Újság, y en 1925 emigró a París.
Fue su período más productivo y feliz, logró gran éxito comercial y de la crítica, publicaba en revistas como VU, trabajaba por encargo y dedicaba tiempo a la fotografía personal. Se relacionó con artistas húngaros, estuvo en contacto con los movimientos Dadá, Surrealismo y Cubismo y fue el primer fotógrafo en exhibir su trabajo individualmente. De ese tiempo es “Distorsiones”, su más famosa serie de fotografías (200) compiladas en el libro homónimo.
En 1936 emigra a los EEUU donde la vida resulta más difícil. No obstante, su obra se exhibió dos veces en el Museo de Arte Moderno de NY y en tres exposiciones individuales, trabajó para la agencia Keystone, para las revistas Harper’s Bazaar, Town & Country y House & Garden. En los 60 exhibe en distintos lugares del mundo y gana fama internacional.
Entre otras publicaciones están “Niños”, “Las catedrales de vino” y “Día en París”. Considerado uno de los altos exponentes del fotoperiodismo, recibió más de diez galardones y sin embargo, sintió que su trabajo no fue reconocido debidamente.
Falleció en Nueva York el 28 de septiembre de 1985.

