George Wells Beadle, genetista estadounidense, nació el 22 de octubre de 1903 en Wahoo, Nebraska, hijo de un granjero, quedó huérfano de madre a los cuatro años. Realizó su bachillerato en el Colegio de Agricultura de la Universidad de Nebraska, estudió el maíz híbrido con el profesor F.D. Keim, publicaron el trabajo y en 1927 recibió la maestría. Luego, en la Universidad de Cornell, ingresó como profesor ayudante de Emerson y Sharp en una investigación mendeliana sobre mutantes del Zhea mays y en 1931 obtuvo el doctorado.
Becado, trabajó con el genetista Morgan en el Instituto Tecnológico de California (Caltech) sobre el intercambio genético entre cromosomas pareados en la Drosophila melanogaster. En 1934 y junto al ruso Ephrussi, estudió cómo los genes determinan los fenotipos de los organismos, investigación que continuaron en la Universidad de París (1935).
Ingresó como profesor de biología en Stanford, colaboró con Sturtevant en el texto “Introducción a la Genética” e inició investigaciones con el bioquímico Edward Tatum sobre cómo los genes controlan reacciones metabólicas. Beadley ideó un método para estimular la mutación en el moho Neurospora crassa aplicando rayos X.
De 1000 cultivos, el Nº 299 produjo los resultados que demostraron que “cada gen determina la estructura de una enzima específica”, concepto conocido como la hipótesis «un gen, una enzima» (1941). Más adelante, la hipótesis conduciría a la teoría «un gen, un polipéptido». En 1958 Beadley y Tatum recibieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, compartido con Joshua Lederberg.
Dirigió el departamento de biología en Caltech, sus trabajos posteriores fueron revisiones, ensayos, conferencias y divulgación, y publicó para los jóvenes “El lenguaje de la vida: una introducción a la ciencia genética” (1966), el cual fue premiado.
Miembro de diversas academias y distinguido con cinco premios y varios Honoris Causa, falleció el 9 de junio de 1989.
Fotografía: https://assets.mitmuseum.mit.edu/iiifimg3/81680499/full/800,/0/default.jpg.

