Marco Ulpio Trajano fue un emperador romano nacido el 18 de septiembre del 53 en Itálica, Bética, ciudad romana ubicada en la actual Andalucía, Hispania. Miembro de una familia aristócrata, de la dinastía Antonina, Trajano fue un hombre trabajador y militar que ascendió por mérito propio en el Ejército Romano y que sirvió en algunas de las regiones más difíciles del imperio, desde su natal Hispania hasta Siria, el Danubio y Germania.
Se formó en la carrera política senatorial, lo que le permitió adquirir conocimientos sobre las fronteras y los grados militares, y se destacó en el ejército por su desempeño como tribuno en Siria, en el aplastamiento de la revuelta de Saturnino contra el emperador Domiciano, como cónsul y como gobernador de las Germanias Inferior y Superior, una de las fronteras más conflictivas. Era conocido como uno de los más destacados comandantes del Imperio.
Trajano fue adoptado en el año 97 por Nerva, el sucesor impopular de Domiciano. En el 98 Nerva muere y Trajano, el buen general, noble y popular, asciende a Emperador. Fue respetuoso con el senado y la tradición, fue un eficaz gestor gubernamental, realizó numerosas obras públicas (vías, acueductos) y renovó el centro de Roma, pero, además, fue el emperador que expandió a su punto máximo el territorio imperial, anexándose Dacia, Arabia, Armenia, Asiria, Mesopotamia hasta el Golfo Pérsico.
Entre otros títulos, fue nombrado Pater Patriae y Optimus Princeps, así como aclamado Emperador en trece oportunidades. Murió enfermo, regresando a Roma, en Selinus, Asia Menor, el 11 de agosto de 117.

