Jacob Burckhardt, historiador y académico suizo, nació el 25 de mayo de 1818 en Basilea, en una próspera e importante familia protestante local. Recibió una esmerada educación de carácter humanista, estudió teología, la que abandonó para formarse finalmente en filología e historia en la Universidad de Berlín (1839-1843), con gran influencia de Franz Kugler (historia antigua y del arte) y Von Ranke (historia moderna).
Recibió el título de doctor de la Universidad de Basilea donde ejerció la docencia en historia e historia del arte (1843-1847, 1849-1855 y 1858-1893), colaboró con Kugler (1847-1849) en las ediciones ampliadas de sus textos sobre historia del arte y enseñó en el Instituto Politécnico de Zúrich (1855-1858).
Su postura sobre la historia se opone a la del desarrollo lineal o cronológico, enfocándola como cortes transversales en los que el énfasis lo tiene el contexto más que los propios eventos. Burckhardt considera que, en los espacios históricos estudiados, el Estado, la Iglesia y la cultura son los factores a cuyas interacciones se supeditan los rasgos generales de la época; mientras el Estado y la Iglesia ejercen sus funciones y buscan predominar, la cultura es el espíritu humano en busca de respuestas materiales, intelectuales e internas.
Viajó con frecuencia a lugares históricos y artísticos, especialmente de Italia, alimentando significativamente sus conocimientos y su obra. Destacan “La época de Constantino el Grande” (1852-1853) donde analiza la transición entre la decadencia del Imperio Romano y el desarrollo del cristianismo; “El Cicerón” (1855), especie de guía de viaje del arte italiano expuesto exhaustiva y bellamente en un marco geográfico, muy popular, y su obra cumbre, “La cultura del Renacimiento en Italia” (1860) que se convirtió en modelo general para estudiar la historia de la cultura.
Considerado uno de los pioneros en historia del arte, falleció el 8 de agosto de 1897.
Fotografía: https://www.kath.ch/wp-content/uploads/sites/2/2022/08/Jakob-Burckhardt-2-c-ETH.jpg.

