Salvador Garmendia Graterón, escritor, cronista y guionista venezolano, nació el 11 de junio de 1928 en Barquisimeto, estado Lara, en el seno de una familia modesta. Realizó estudios básicos y continuó como autodidacta. En 1945 comienza a publicar en la revista Tiempo Literario, en diarios locales y en El Nacional, y debuta con la novela “El parque” (1946).
Se establece en Caracas (1948), se incorpora al medio periodístico y radial, para el cual realiza adaptaciones de clásicos. Miembro del grupo Sardio, expresión literaria opuesta a la corriente tradicional, y del grupo y revista El Techo de la Ballena (años 60). Trabajó en la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela, en la revista Papeles del Ateneo de Caracas y se encargó de las publicaciones en la Universidad de Mérida.
Autor versátil, su obra incluye novelas (8), cuentos (11 colecciones), literatura infantil (8), ensayos, obras de teatro y no ficción (15) y guiones para radio, televisión y cine. Su estilo es claro y directo, profundiza en las reflexiones y sentimientos humanos, particularmente la soledad, la identidad, la alienación en el medio urbano, la memoria y las relaciones humanas, creando mundos complejos y personajes memorables.
En los 70’ se consolida. Por “Los escondites” (cuentos) recibe el Premio Nacional de Literatura 1973; “Las memorias de Altagracia” (1974), una de sus obras cumbres, es incluída en Letras Hispánicas (1982) como clásico de la literatura hipanoamericana. Otras obras destacadas son “Los pequeños seres” (1959), “La mala vida”(1968) y “El único lugar posible” (1981).
Entre sus guiones y adaptaciones sobresalen “Crimen y Castigo” (radio), “La piel de zapa” (televisión) y “La gata borracha” (cine). También ejerció como Consejero Cultural de editoriales y de la delegación diplomática en Madrid.
Máximo representante de la novela urbana venezolana y receptor de los premios Juan Rulfo (1989) y Dos Océanos (1996), falleció el 13 de mayo de 2001.

