“Es la negación de nuestra naturaleza divina”
-¿Que creías que era, y qué entiendes hoy que es, luego de haber adquirido conciencia de lo que es el infierno?
Crecí creyendo que el infierno era el sitio de castigo adonde iban las almas después de morir para pagar sus deudas y ser castigados por sus malas obras en la tierra. Hoy día siento que el infierno, o los diferentes infiernos, están instalados en este sistema. Por ejemplo, la cárcel, los prostíbulos, los cementerios, las drogas, las guerras, el hambre, entre otros. Los infiernos funcionan en estos códigos de interacción activados desde las programaciones de las almas que responden al sufrimiento, a la división, a la negación de nuestro portento de luz, a la negación de nuestra naturaleza divina, para poder alimentarse y alimentar a otras especies.
-¿Cómo crees que se transita el infierno y cómo se sale de él?
Aceptando la oscuridad propia, para poder redimirnos de nuestras acciones y perdonarnos y perdonar las realidades que hemos creado desde estas formas de experimentación desde la crueldad, la culpa, el castigo, entre otras, alimentados por el sistema social, político, religioso y económico. Es necesario el tránsito en un camino espiritual que no niegue al Dios interno que somos.
-¿Qué crees que sustituye al infierno en nuestra cotidianidad?
El Sistema económico, la programación de poder, el racismo, las cárceles, las divisiones religiosas, las guerras, la escuela de mercenarios en África, la trata de blancas, el tráfico de órganos y sangre, entre otros.
Zully Hernández | SKY Venezuela

