Por Joaquin Buriani | SKY Uruguay
En el año 1923 aparecen los primeros asomos de lo que hoy conocemos como biotecnología. En ese año, el genetista británico J. B. S. Haldane publicó el ensayo llamado Dédalo e Ícaro.Allí predijo que los grandes beneficios provendrían de las aplicaciones de las ciencias avanzadas a la biología humana. En particular, él estaba interesado en el desarrollo de la ciencia de la eugenesia, en la etnogénesis (la creación y la sostenibilidad de la vida en un ambiente artificial), y en la aplicación de la genética para mejorar características humanas, como la salud y la inteligencia.
Más adelante, y a razón de este ensayo de Haldane, surgió lo que hoy conocemos como transhumanismo, un movimiento que cada vez más gana mayores simpatizantes dentro de lo que pareciera ser la tendencia a utilizar la ciencia y la tecnología, con propósitos evolutivos. Incluso, y aunque parezca lejano, poder acoplar tradiciones espirituales de oriente como el Budismo y el Yoga, en una especie de paralelismo donde ambos caminos buscan optimizar y desarrollar el organismo humano para alcanzar nuevos estadios de la conciencia.
Según Lepht Anonym –transhumanista, quien ha insertado más de 50 chips en su organismo- dijo en una entrevista a la BBC: “El transhumanismo es básicamente la filosofía de que podemos y debemos mejorar la calidad de vida usando la tecnología”. Quién articuló los principios de este movimiento intelectual, que cuenta con partidarios y detractores en todo el mundo, fue el filósofo británico Max More. En 1990 explicó que «los transhumanistas buscan la continuación y aceleración de la evolución de la vida inteligente más allá de su forma humana actual y sus limitaciones por medio de la ciencia y la tecnología, guiados por principios y valores de la promoción de la vida”.
En la actualidad podemos encontrar varias manifestaciones de este movimiento, que, mas allá de ser intelectual o filosófico, también viene ganando terreno en propuestas pragmáticas. Inspirados en estos pilares vemos como algunos laboratorios se están encargando de desarrollar biotecnología con el fin de evitar el envejecimiento y deterioro celular, capitalizando el anhelo de obtener una “juventud eterna”; como es el caso de “Senolytic Therapeutics”, que ya ofrecen algunos tratamientos mediante el abordaje de las células senescentes, responsables del envejecimiento celular y por ende el deterioro del organismo, responsables de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, arteriosclerosis, diabetes tipo 2, cáncer, entre muchas otras.

El fenómeno de la SC ha retomado nuevamente la atención de un gran número de investigadores de diversos campos de la investigación en salud. Esto debido principalmente a la asociación evidente entre la SC y diversas enfermedades asociadas a la edad. Se ha sugerido que gran parte de la contribución de las CS a diversos estados patológicos es debido al perfil proinflamatorio.
El estudio de las vías de señalización involucradas en el desarrollo del fenotipo senescente es clave en la búsqueda no sólo del entendimiento del fenómeno de senescencia (envejecimiento celular), sino también, de blancos moleculares y fármacos que los manipulen con la finalidad de mantener los efectos benéficos de las CS e inhibir sus efectos nocivos.
Hoy en día, diversos laboratorios en el mundo han probado fármacos comerciales que han sido reportados como moléculas que retrasan el proceso de envejecimiento y aumentan la esperanza de vida de algunos organismos. Sin embargo, no debemos perder de vista el contexto biológico en el que se desencadena la SC.
Series –en plataforma streaming- como Black Mirror abordan estos asuntos de manera muy directa, donde se nos muestran futuribles de lo que nos espera como humanidad, en este camino, ya casi inevitable, de fusión humana-tecnológica, donde los sistemas de inteligencia artificial y la ingeniería cibernética logran enlazarse molecularmente a nuestra conciencia colectiva, en una especie de simbiosis irreversible e incierta en un futuro desolador.
Fuentes: https://www.medigraphic.com/pdfs/imss/im-2017/im174m.pdf https://www.neurologia.com/noticia/7720/nuevo-farmaco-modificado-que-elimina-las-celulas-senescentes https://www.bbc.com/mundo/noticias-42751366 https://www.infobae.com/tendencias/innovacion/2018/04/15/quienes-son-los-transhumanistas-y-por-que-menosprecian-a-los-humanos/


No hace poco veía la película GATACA, el proyecto en que el humano es creado genéticamente sin ninguna enfermedad, al contrario, alteraban su genética con todas las virtudes posibles.
Y algo verdaderamente paradójico, es que, quien nació sin ningún tipo de modificación o alternación era llamado «Hijo de Dios».
Pues leyendo el contenido de Joaquín, espero seguir siendo una «Hija de Dios».
Hola, me gusta leer Upanews, el diseño se destaca es preciso y armonioso, mis saludos al diseñador. Saludos nv
Sumamente profundo y complejo el tema, deja mucho espacio para debatir y reflexionar. Quisiera acotar que también hay películas donde plantean desde varias perspectivas, esa fusión »humana-tecnológica» , ejemplo Ghost in the Shell, Yo Robot, Mother (de Netflix), entre muchas otras, y creo que en todos los casos se observa decaimiento de la calidad de vida y del entorno. Excelente artículo!