
HUMANO, DEMASIADO TECNOLÓGICO
Cuando Nikola Tesla se sentaba a pensar, no pensaba: experimentaba una fuerza interna que conectaba sus neuronas con otras células que le hacían recordar y esbozar la lucidez de su propio firmamento, que no solo era, o parecía, una figura del renacimiento -reencarnada- y más allá, bien allá, sino que le estaba proporcionando a la…
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